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ARTÍCULOS ORIGINALES

 

Percepción de académicos de la salud sobre la problemática ambiental: un estudo descriptivo

 

 

Silviamar Camponogara1, Graciele Erthal2, Cibelle Mello Viero3, Paola da Silva Diaz4, Sabrina Gonçalves Aguiar Soares5, Roger Rodrigues Peres6

1,2,3,4,5,6Universidad Federal de Santa Maria

 

 


RESUMEN
Objetivo: EL objetivo del estudio  es conocer lo que piensan los académicos del área de salud sobre la problemática ambiental. Método: Investigación descriptiva, de enfoque cualitativo, realizada con académicos del área de la salud de una institución de enseñanza superior. Los datos fueron recopilados por medio de entrevista semiestructurada y analizadas con base en el referencial del análisis de contenido. Resultados: Los datos muestran una concepción polarizada sobre el medio ambiente, entre una visión de interacción y una visión naturalizada. Los sujetos se encuentran impactados por la actual problemática ecológica e identifican al ser humano como causador de los problemas ambientales. Destacan algunas acciones de preservación ambiental como fundamentales, pero cuestionan la ineficacia del poder público en relación al tema. Conclusión: La ampliación de la discusión sobre la temática es fundamental para estimular un proceso reflexivo sobre la responsabilidad socio ambiental por parte de los académicos del área de la salud.
Palabras-clave: Medio ambiente; salud ambiental; enfermería; enseñanza superior.


 

 

INTRODUCCIÓN

El debate sobre la temática ambiental, en varios escenarios, está siendo una práctica cada vez más enfatizada. Los datos alarmantes, relativos a las inminentes posibilidades de catástrofes ambientales, han sido un vector para la búsqueda de ampliación de discusiones sobre el tema.

De la misma forma, en la esfera de la producción de conocimientos  se percibe una búsqueda por el desarrollo de investigaciones que ayuden no solamente en la comprensión de esa problemática, sino también en la búsqueda de alternativas para su resolución. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados por algunos estudiosos e investigadores,   existen algunas parcelas de la sociedad y áreas de conocimiento  que todavía no han hecho una aproximación enfática hacia la temática. Uno de los sectores que puede ser citado en este caso es el de la salud, que históricamente ha privilegiado el enfoque de las personas sobre la óptica del proceso de enfermedad, en detrimento de una forma más contextualizada sobre el ambiente social en que están insertados. Tratar de la cuestión ambiental asume relevancia fundamental en la actualidad, principalmente para los trabajadores de  la salud, pues el vivir saludable depende intrínsecamente de la calidad de vida humana y ambiental(1). Sin embargo, se nota que la discusión sobre la importancia de este debate en la formación y en la  práctica profesional de la salud es prácticamente ausente(2).

Esta cuestión, sin embargo, no puede ser focalizada de forma simplista. Al contrario, ese tema es bastante complejo, una vez que afecta varias dimensiones del vivir humano. Ese hecho ha sido fuertemente enfatizado por autores vinculados a la sociología contemporánea,  los cuales defienden que los factores ambientales tienen fuertes implicaciones sobre el modo de vida contemporáneo, ajustando la llamada Modernidad Reflexiva.

La Modernidad se refiere al estilo, a la costumbre de vida o a la organización social que surgió en Europa a partir del siglo XVII, relacionada, principalmente, con una nueva perspectiva de desarrollo económico y tecnológico(3). Hoy, estamos en el inicio de una nueva era caracterizada por una variedad de formas, tales como, Postmodernidad, Postmodernismo y Sociedad Postindustrial, sobre los cuales la controversia está más relacionada a las cuestiones  de filosofía y epistemología. Así, en la Modernidad, hubo el desarrollo de las instituciones sociales con intensa difusión en escala mundial, lo que, si es comparado a cualquier tipo de sistema pre moderno, creó oportunidades mucho mayor para los seres humanos disfruten de una existencia segura y gratificante. Sin embargo, esa época también tiene un lado oscuro que se volvió muy aparente en el siglo XX(3).
La sociedad moderna, en virtud de su dinamismo, presenta transformaciones en lo que se refiere a su formación de clases, camadas sociales, ocupación, familia e instituciones en general, dando lugar a una nueva fase, en la que el progreso técnico-económico puede llevar a la autodestrucción. Esta es la  llamada Modernización Reflexiva (o alta Modernidad o Modernidad tardía), que implica en una radicalización de la Modernidad de forma silenciosa y que invade la sociedad industrial,  abriendo caminos para otra etapa: la de  la Sociedad de Riesgo. La Sociedad de Riesgo resulta de las certezas de la sociedad industrial, ancladas en el consenso de personas e instituciones sobre el progreso y abstracción de sus efectos cuyas amenazas destruyen las bases de la propia sociedad industrial(4). Luego,  dos fases  constituidas de este proceso son demarcadas: la primera, relativa a una fase en que los efectos y las auto amenazas son sistemáticamente producidas, pero no se transforman en cuestiones de interés o conflictos políticos; y la segunda, en la que la situación  se modifica  a medida en que los peligros de la sociedad industrial comienzan a dominar los debates y los conflictos, tanto públicos como privados, y las instituciones ya no logran controlar las amenazas por ellas producidas y legitimadas(4).

En relación a esto, podemos resaltar la imprevisibilidad de las amenazas provocadas por la sociedad industrial, que requiere un proceso de autorreflexión sobre los supuestos que dieron origen  a la  racionalidad que la fundamenta. “En el auto concepto de la sociedad de riesgo, la sociedad se vuelve reflexiva (en el sentido más estricto de la palabra), lo que significa decir que ella se convierte en un tema y  un problema para sí propia”(4:19). Sin embargo, la palabra reflexiva no significa reflexión, y sí auto confrontación que, en este caso, se da con los efectos de la Sociedad de Riesgo. El hecho de ésta convertirse, posteriormente, en objeto de reflexión (pública, política y científica) no debe obscurecer el mecanismo no reflexivo y casi autónomo de la transición, pues es exactamente la abstracción que produce y proporciona realidad a la Sociedad de Riesgo.
De esa forma, la sociología presenta contribuciones fundamentales para la comprensión de cómo la sociedad actual experimenta los efectos derivados del progreso técnico-científico, entre ellos, los llamados riesgos de alta consecuencia, que incluyen los ambientales. En ese sentido, la búsqueda por conocimientos de cómo las personas perciben ese proceso, especialmente los referentes a los problemas ambientales, es fundamental para que se busquen subsidios para una actuación consistente  con la necesaria responsabilidad socio ambiental.
Es notorio que los cambios ambientales afectan el proceso de salud- enfermedad  y, a partir de eso, se hace imperativo que los profesionales  se conviertan en  actores  de la educación e información en la comunidad en relación a situaciones de riesgo ambiental y efectos potenciales sobre  su salud y calidad de vida(1).

Delante de esto, el estudio pretendió responder a la siguiente cuestión de pesquisa: ¿Qué piensan los académicos del área de la salud sobre la actual problemática ambiental? Siendo así, los datos presentados en ese manuscrito tienen como objetivo entender cuál es la percepción de los académicos del área de la salud sobre la actual problemática ambiental.

 

METODOLOGÍA

Se trata de un estudio de  enfoque cualitativo, que creemos ser el más adecuado para investigaciones que enfoquen cuestiones relativas a fenómenos subjetivos. La investigación se clasifica como descriptiva y fue realizada con veinticuatro académicos del área de la salud de una institución pública de enseñanza superior del sur de Brasil.
Los datos fueron recopilados durante los meses de agosto a septiembre de 2010, buscando mantener cierta proporcionalidad entre los individuos. En ese sentido, fueron realizadas entrevistas con cuatro académicos del curso de enfermería, cinco de medicina, cinco de fisioterapia, cuatro de fonoaudiología, tres de farmacia y tres de odontología. Constituyeron criterios de inclusión: ser académico de uno de los cursos del área de la salud de la institución investigada, estar cursando el último año del respectivo curso y aceptar participar del estudio. El cierre de la colecta de datos obedeció al criterio de saturación de datos.
La obtención de los datos ocurrió por medio de entrevista semiestructurada, con preguntas claves sobre la temática investigada. Las entrevistas fueron realizadas por pesquisadores previamente entrenados, en local reservado, siendo grabadas y posteriormente transcritas por los propios entrevistadores. Los individuos fueron identificados de acuerdo con el curso de graduación y el número correspondiente de la entrevista.
Los datos fueron analizados conforme con el referencial propuesto para el análisis del contenido(5), obedeciendo las siguientes etapas: reunión del corpus de análisis; realización de lectura flotante de los hallazgos; realización de lectura profunda con el fin de constituir categorías de análisis; análisis interpretativo de las categorías; y discusión con la literatura pertinente.
El estudio obedeció a los principios de la Resolución Nº 196/96 del Consejo Nacional de Salud y  fue aprobado por el Comité de Ética en Pesquisa de la Universidad Federal de Santa María, sobre el Nº 0014.0.243.000-10.

 

RESULTADOS

Al iniciar el proceso de análisis, fue posible comprobar que los académicos presentan una concepción del medio ambiente como espacio para  la existencia: inserción e interacción. Para la mayoría de los individuos, es clara la idea de que el medio ambiente tiene una connotación amplia, que envuelve no solamente el aspecto natural y biológico, sino también otras cuestiones y otros enfoques que se entre-relacionan. De la misma forma, es notoria la manifestación de inserción en este espacio, quedando clara la noción de pertenencia.

Medio ambiente normalmente se refiere a la gente a pensar en la naturaleza, en verde, ¿sabe? Pero yo creo que medio ambiente es el local donde la gente vive, así, es todo aquello que hace parte, es nuestra casa, es nuestra, [...] nuestra universidad, es todo aquello, la ciudad...Entonces es todo aquello que la gente convive y vive. (Enfermería 03)

 Esa cuestión necesita ser valorizada, una vez que revela un proceso en el que los deponentes presentan una noción de mayor interconexión entre las dimensiones sociales y naturales. Esa concepción puede sugerir una  mayor valorización de los múltiplos aspectos involucrados en el proceso del vivir humano, lo que, por consecuencia, puede revelar una mayor preocupación con el medio ambiente como fundamento para manutención del bien estar y cualidad de vida.

Sin embargo, llama la atención el hecho  de algunas expresiones denoten una visión más orientada por una parcialidad naturalista, en el sentido de valorizar sólo la naturaleza como orden biológico. De la misma forma, algunos individuos se refieren al tema señalando el medio ambiente como bien de uso en favor de los seres humanos. De esa forma, también está presente un significado que converge para la categoría: visión naturalizada sobre el medio ambiente.

El medio ambiente, para mí, pensar en el medio ambiente, es la naturaleza, los animales, todo el ecosistema, las plantas, los árboles. (Fonoaudiologia 02)

 En este caso, adquiere relevancia destacar que una visión del mundo orientada  para privilegiar la visión del medio ambiente como orden biológica puede traer, como consecuencia, una noción de distanciamiento entre los seres humanos y los problemas ambientales, teniendo en vista que apenas la naturaleza sería afectada por eventuales daños. De la misma forma, tratar el medio ambiente exclusivamente como bien de uso, revela una concepción orientada por una base filosófica vertical, en la que el ser humano es considerado titular del saber y con poder sobre los demás seres vivos. Esa lógica de pensamiento es inversa a aquella que defiende una relación de horizontalidad e interdependencia entre los seres vivos del planeta.

Otra cuestión explorada entre los entrevistados tiene relación con la percepción sobre la actual problemática ambiental. En este caso, varios significados están presentes, y denotan una idea de impacto delante de inminentes catástrofes ambientales causadas principalmente por el ser humano. La categoría a seguir ejemplifica esa noción: el ser humano como causador de los problemas ambientales.

[...] las personas contaminan, degradan el medio ambiente, la naturaleza, sin pensar en las consecuencias, en el futuro de todo eso, de toda polución, de toda deforestación, de secar ríos, de tirar basura, y esa codicia del hombre por dinero están destruyendo toda la naturaleza sin pensar en el futuro. (Fisioterapia 03)

Con base en eso, los deponentes declaran que el ser humano es el principal causador de los problemas ambientales, lo que es fuertemente respaldado por la literatura en el  área.

Sin embargo, corroborando manifestaciones ya mencionadas, pertenecientes a una visión naturalizada sobre el medio ambiente, vuelve al primer plano, además de la noción de hombre como causador de problemas ambientales, una idea del mundo natural como ‘bien de uso’.

Que está crítico. Está problemático de verdad, las personas no están cuidando bien de  nuestros bienes más preciosos que son el agua, el aire que las personas respiran, los bosques. Yo creo que está bien complicado . (Medicina 03)

Con eso, es evidente entre los estudiantes la noción de que el mundo natural existe para ser dominado por el ser humano y satisfacer sus necesidades.

En consecuencia, el análisis de los datos posibilitó comprobar que los individuos tienen bastante clara la noción de que, actualmente, muchos problemas ambientales están afectando el planeta y que éstos tienen una implicación directa con las acciones humanas. De esa forma, es expresiva la categoría que converge para la idea de que los individuos están sobre el impacto de los problemas ambientales: la expresión de   la reflexividad.

Pues es...hoy principalmente en nuestro país, vivimos mirando para el progreso, creación de nuevas industrias, empleo, mejor calidad de vida... sólo que eso tiene precio muy alto, todo lo que las personas hacen para mejorar las personas tienen que hacerlo con responsabilidad, no sólo , hacer, crear y no dar importancia para el resto, pues eso va a volverse para las personas también. (Medicina 04)

Para los individuos, la actual crisis ambiental parece ser bastante grave. Llama la atención  la referencia a los diferentes tipos de eventos climáticos catastróficos, que han sido ampliamente divulgados por los medios de comunicación y, también, la idea de que la búsqueda por el progreso técnico-científico y económico tiene participación en ese proceso, además de la ya mencionada participación de los seres humanos.

Las manifestaciones de los individuos del estudio, en un primer momento, parecen demarcar un proceso de mayor conciencia para la problemática ambiental, motivada principalmente por el enfrentamiento de los peligros que vienen de la destrucción ambiental en general. Sin embargo, aunque los individuos sufran el impacto de los problemas ambientales, en su mayoría transmitida por los medios de comunicación, eso no necesariamente significa una  movilidad mayor en el desarrollo de acciones de preservación ambiental. En consecuencia, queda caracterizada la concepción de reflexividad entre los individuos del estudio, que   aunque haya el confronto con efectos y daños que vienen de una sociedad contemporánea conun rápido desarrollo técnico-científico, no se encuentra un proceso reflexivo más profundo sobre el asunto y tampoco el desarrollo  de prácticas sociales consistente con un propósito de preservación ambiental.

Por otro lado, se puede decir, entonces, que el estimulo al proceso reflexivo sobre el tema genera algún malestar, incomoda y convoca  a los individuos a pensar sobre sus responsabilidades con relación al tema, como se evidencia a seguir:

[...] problemática ambiental, la persona habla mucho en progreso que nuestro país quiere evolucionar, quiere crecer con  otros países, buscan el crecimiento y el progreso sin  preocuparse con el medio ambiente. Parece, hablando así, que es una cosa de gobierno, una cosa de grandes empresarios, sólo que... el auxilio al medio ambiente, depende de... principalmente del pueblo, eso es una educación que viene desde la cuna, que viene de nuestra  formación, y que las persona no puede depender sólo de los otros. (Medicina 04)

Siendo así, al ser estimulados a reflexionar sobre el tema, los encuestados comienzan a manifestar cierto disturbio, movilizado por el confronto entre su responsabilidad individual con la preservación ambiental y la acción esperada del poder público en relación al tema.

La discusión sobre la participación de los políticos  y gobernantes, principalmente en lo que se refiere a la resolución de los problemas ambientales, también está presente entre los encuestados, revelando una categoría relacionada a la acción gubernamental y al   poder económico.

La cuestión de la problemática ambiental, para mí, es una cuestión simplemente económica y política, porque se sabe que las grandes potencias mundiales,  han destruido todas las reservas naturales que existían en sus países, en sus ambientes, y de ahí hoy hay toda una preocupación en  buscar preservar las reservas, que todavía se encuentran en los países  subdesarrollados, que todavía no fueron completamente explotadas... (Fisioterapia 04)

De acuerdo a lo expuesto, el declarante también resalta la causalidad de los problemas ambientales las cuestiones de orden económica y política, lo que, obviamente, tiene procedencia y es un hecho  ampliamente mencionado en varios medios de comunicación en masa. Sin embargo, clasificar esa  cuestión como simplemente económica’ puede dar lugar al entendimiento de que  las acciones en favor de la preservación ambiental sean de responsabilidad sólo de los gobernantes.

Otra cuestión explorada en el estudio tiene relación con el desarrollo  o no de acciones de preservación ambiental por parte de los encuestados. En este  caso, la manifestación de una gran parte de los individuos revela que la separación de la basura  doméstica es la principal acción desarrollada a favor de la minimización de impactos ambientales.

Así, parece que los académicos son llevados a desarrollar algún tipo de acción de preservación ambiental debido al impacto que los problemas ambientales tienen sobre sus vidas. En algunos casos, otras acciones mencionadas fueron relacionadas a la economía de agua y energía eléctrica, la reutilización de materiales, cuidados especiales con el descarte de pilas y baterías, entre otros. Sin embargo, los académicos reiteran que las acciones de preservación ambiental, cuando desarrolladas, son mínimas delante de la magnitud de la problemática ecológica. Esa afirmativa corrobora la idea de que los individuos no se sienten potentes para desarrollar acciones de mayor envergadura, teniendo en vista que no son motivados por las instituciones gubernamentales.

Todavía con relación a esa cuestión, otra categoría  expresiva tiene relación con la separación de la basura  y la ineficacia  del poder público.

Yo cuido, las personas tienen  consciencia, pero la separación de basura...hacer lo posible...  aquí  en nuestro edificio por ejemplo, la persona divide pero llega al basurero junta todo otra vez...junta todo y va...la persona hasta divide pero no sirve de nada.(Odontología 02)

Además de lo expuesto, algunos académicos se refieren a la figura de los recolectores de basura como única alternativa para que se  pueda  concretizar la acción de separación de residuos.

[...] aquí en casa las personas hacen la división  de la basura  orgánica y basura seca,  también hacemos dentro de la basura seca una subdivisión de residuos que pueden ser aprovechados por los colectores, latas, pet, y determinados plásticos también, que  sabemos que va directo para la parte de reciclaje y reaprovechamiento[...] (Fisioterapia 04)

Es notoria, por parte de los académicos, la opinión de que, aunque se esfuercen para desarrollar acciones que minimicen el impacto ambiental, en este caso más relacionadas a la separación de residuos sólidos en sus domicilios, no encuentran una correspondencia institucional  relacionada al poder público  para dar secuencia y amparo a su actitud. Aunque seleccionen material para ser reciclado, colocan en la figura del recolector de basura su única esperanza para que la acción tenga alguna eficacia.

Con eso, los datos del estudio demuestran que los académicos se encuentran en la condición de individuos reflexivamente afectado por la actual problemática ambiental, lo que puede traer implicaciones para la forma de comportarse delante de la necesidad premente de acciones de preservación ambiental. Aliado a esto, es imperioso destacar que las concepciones anteriormente demostradas también pueden tener reflexiones sobre la actuación de esos individuos como profesionales de la salud. De esa forma, la búsqueda por la construcción de conocimientos que promuevan la discusión de esas percepciones, teniendo como base referencial teóricos contemporáneos, puede contribuir para la búsqueda de un comportamiento consistente con la responsabilidad necesaria socioambiental entre los profesionales de la salud.

 

DISCUSIONES

Los testimonios demuestran que, para los académicos, está presente una concepción de inter-relación entre los mundos natural y social, lo que es bastante significativo, una vez que, hay de hecho una imbricación entre esas esferas en el cotidiano de las personas. Pensar de forma integrada sobre la naturaleza y  la sociedad no es una tarea fácil, simple e inmediata, teniendo en vista que la historia de la ciencia, en los últimos 200 años, privilegió la disyunción, el control y la fragmentación  de la naturaleza,  sociedad y ser humano(6).

Sin embargo, algunos deponentes tienen una visión de que el medio ambiente está directamente relacionado con la naturaleza, en el sentido de ambiente natural. Esa visión “naturalizada” tiende a ver la naturaleza como orden biológica buena, equilibrada y estable, pero que vive independiente de la interacción con el  mundo cultural humano. Como consecuencia, esta visión reduce el medio ambiente a apenas una de sus dimensiones, quedando fuera del horizonte de comprensión el carácter interactivo y de interdependencia con la cultura humana, lo que impide que se vislumbre y pueda incluir  no sólo la problemática ecológica sino también sus soluciones(7).

Una de las posibles explicaciones para ese proceso es la llamada segregación de la experiencia, considerada definidora de la Modernidad, y fruto del pensamiento positivista, que buscó eliminar los juzgamientos morales y los criterios estéticos de la vida moderna. Así, procesos de segregación moral aparecen en varias áreas, removiendo u ocultando temas existenciales de la vida diaria. La concepción de naturaleza aparece como uno de los procesos de segregación de la Modernidad, vinculada  a la sociedad apenas por medio de una relación instrumental de control y uso(8).

Es urgente que el hombre/seres humanos asuman su responsabilidad frente a la naturaleza, rescatando valores como la solidaridad, la cooperación, la asociación y la reverencia por las cosas de la tierra. Es tiempo de cambios, de pensar en una ruptura epistemológica y paradigmática para ver el cuidado a partir de esa visión ecológica, amplia, sistémica y compleja, a partir de una rede de interdependências(9).

En consecuencia, urge reconocer que la problemática ambiental necesita ser aprendida por medio de una visión compleja del medio ambiente, en que la naturaleza integre una red de relaciones no sólo naturales, sino también sociales y culturales(7).

Delante de eso, enfrentar las amenazas que vengan de daños a los ecosistemas de la tierra probablemente demandará respuestas globales coordinadas a niveles muy distantes de la acción individual. Por otro lado, esas amenazas no serán eficazmente combatidas al menos que haya una reacción y una adaptación por parte de todo individuo. Cambios generalizados de estilo de vida, junto con una diminución de la importancia atribuida a la continua acumulación, serán casi ciertamente necesarias se queremos minimizar los riesgos ecológicos hoy y  para el futuro(3).

Es importante reflexionar igualmente sobre la concepción de reflexividad, considerada definidora de toda acción humana. La Modernidad está constituida por y a través de conocimiento reflexivamente aplicado, pero este conocimiento trae junto no la certeza supuesta por las antiguas instituciones, y si una sensación de inseguridad, teniendo en vista los efectos perjudiciales para el futuro del progreso, de los cuales surgen los riesgos que dan configuración a la llamada Sociedad de Riesgo. Sin embargo, a pesar de, en un primer momento, la reflexividad no convertirse en reflexión, ella convida al diálogo reflexivo y promueve una discusión sobre conocimientos y prácticas que proporcionen transformaciones coherentes con las demandas de la sociedad. En el caso de la  problemática ambiental, esta discusión puede posibilitar la emergencia de nuevos sentidos y significados, o sea, de un modo diferente, plural y complejo de pensar la relación ser humano-sociedad-naturaleza(3).

En la Modernidad, la cultura del ego reflexivo experimenta y sufre un disturbio de su constructividad técnica y de la sociedad global, estando ahora el microcosmo de la conducta de la vida personal inter-relacionado con el macrocosmo del problema global terriblemente insoluble, lo que exige un cambio  total de perspectiva. Para eso, cuestiones filosóficas deben convertirse en parte de la vida cotidiana, especialmente en lo que se refiere a la cuestión  ecológica(4).

La Alta Modernidad es caracterizada por el reconocimiento de que la ciencia y la tecnología tienen dos funciones. Esto crea nuevos parámetros de riesgo y peligro, al mismo tiempo  que ofrece posibilidades de beneficios para la humanidad. Muchos avances que, se suponía antes, irían a transformar  la vida más segura y previsible para nosotros, hubo muchas veces el efecto totalmente opuesto. La ciencia y la tecnología están inevitablemente involucradas en nuestros intentos de  hacer frente a estos riesgos, pero también contribuyeron  para criticarlos(8). Así, los riesgos hacen parte del lado oscuro de la Modernidad, y estarán  presentes en cuanto esta dure, y en cuanto  la rapidez del cambio social y tecnológico continue produciendo consecuencias no previstas(9).

De esa forma, se puede decir que nuestras perspectivas de vida se basan en un terreno reconocidamente inestable. El progreso, que ya fue blanco de un optimismo exagerado y promesa de felicidad, se alejó en dirección al lado opuesto, representando amenaza y presagiando  la crisis y tensión. En vez de grandes expectativas y sueños agradables, el “progreso” lleva a un insomnio lleno  de  pesadillas y, como seres incapaces de reducir el ritmo espantoso del cambio y de controlar su dirección, nos concentramos en lo que consideramos viable hacer: minimizar riesgos calculables que nos puedan alcanzar   o a los que nos son más próximos(10).

Por otro lado, a mercantilización de la naturaleza, sobre la marca de la globalización, profundiza las diferencias entre países ricos y pobres. Una globalización que invade tanto las esferas políticas, tecnológicas y culturales, como económicas y que no se debe  apoyar en esquemas simplistas de las potencias que conducen, orientan e imponen un padrón civilizacional(6).

Sin embargo,  además de esa  discusión, un importante aspecto que necesita ser considerado relevante en la Modernidad Reflexiva está relacionado a la individualidad, que requiere, de la persona , planificación comprensión, proyección y acción, además de responsabilidad sobre las consecuencias de este proceso. Aunque ese sea un proceso inherente a cualquier individuo contemporáneo, no es simple y está cargado de ansiedades e incertezas. En ese sentido, la tarea de enfrentar los temores decurrentes de las nuevas incertezas ha sido dejada para los esfuerzos  y las iniciativas locales, y a los  cuidados, ingeniosidad y astucia de los individuos. Con el  desmantelamiento progresivo del Estado debido a los temores existenciales, ha sido una tarea común “encontrar y practicar soluciones individuales para problemas socialmente producidos, así como intentar todo eso por medio de acciones individuales, solitarias, estando munidos de herramientas y recursos notoriamente inadecuados para esa tarea”(10). Con esto, perpetúa más incertidumbre, más privatización de los problemas, más soledad e impotencia,  con excepción a la posibilidad de que el individuo  encuentre una seguridad existencial basada en cimientos  colectivos. La falta de estímulo a las acciones solidarias alienta al individuo  a  concentrarse  en su sobrevivencia individual en el estilo “cada uno por sí y Dios por todos”, delante de un mundo fragmentado y cada vez más incierto e imprevisible(10).

 

CONCLUSIÓN

Durante la recopilación de datos a través de los testimonios, fue posible conocer la percepción de los académicos de los cursos de salud sobre el concepto de medio ambiente, así como, sobre la actual problemática ecológica. Siendo así, las concepciones encontradas son diversas, oscilando entre una visión más interaccionista, que valoriza la intercomplementariedade entre naturaleza y sociedad; y una visión naturalizada, en que hay una predominio de una concepción del medio ambiente como orden biológica, típicamente acostumbra a la herencia del pensamiento positivista.

Esas consideraciones se convierten aun más relevantes si tomamos en cuenta que el enfoque de este análisis es oriundo del pensamiento de académicos del área de salud, siendo que, contemporáneamente, hay una demanda urgente de acciones que posibilitan integrar esas dos importantes dimensiones del vivir humano.

Referente a la problemática ambiental, es irrefutable que experimentemos una crisis ecológica. Ante ésta, los académicos perciben el ser humano como causador de los problemas ambientales, que creen ser un problema bastante grave. Otros atribuyen  la causa de los problemas ambientales a  las cuestiones de orden económica y política. Este hecho demuestra el pensamiento típico del contexto contemporáneo, conforme  la base teórica oriunda de la sociología, en que hay un comportamiento orientado por la concepción de reflexividad, según la cual los individuos sufren el impacto de los efectos negativos del avance  técnico-científico, pero no hay un proceso reflexivo profundo sobre el tema y capaz de movilizar una reordenación de prácticas sociales.
En lo que se refiere a la práctica de acciones ambientalmente correctas, la principal acción realizada por los universitarios fue la separación de la basura doméstica. Sin embargo, algunos se refieren a cierta negligencia  por parte del poder público y otros ven los recolectores de basura como la única opción de sus prácticas volverse  concretas.

Por fin, se  cree que existe la necesidad de discusión  de esa temática en la academia, para que, así, los estudiantes tengan la oportunidad de discutir con los académicos del área de la salud concepciones sobre la relación salud medio ambiente, promoviendo la reflexión sobre  sus responsabilidades para con el medio ambiente. De esa forma, a partir de un proceso reflexivo sobre el asunto, se tiene la expectativa de posibilitar espacios de discusión, que posibiliten (re)ordenar valores consistentes con la  responsabilidad necesaria socioambiental rumbo a una sociedad más sustentable. Esa estrategia también posibilitará la construcción de prácticas profesionales con potencial para la búsqueda del equilibrio de la delicada balanza entre salud y medio ambiente.

 

CITAS

1. Vargas LA, Oliveira TFV. Saúde, meio ambiente e risco ambiental: um desafio para a prática profissional do enfermeiro. R Enferm UERJ. 2007 Abr; 15(2):451-55.

2. Camponogara S, Kirchhof ALC, Ramos FRS. Uma revisão sistemática sobre a produção científica com ênfase na saúde e meio ambiente. Ciênc. saúde coletiva. 2008; 13(2):427-39.

3. Giddens A. The consequences of modernity. Cambridge: Polity Press; 1990.

4. Beck U. The reinvention of politics: towards a theory of reflexive modernization. In: Beck U, Giddens A, Lash S. Reflexive Modernization. Politics, tradition and aesthetics in the modern social order. Cambridge: Polity Press; 1994. p. 11-71

5. Bardin L. Análise de conteúdo. Lisboa: Edições 70; 2007.

6. Floriani D. Ciências em trânsito, objetos complexos: práticas e discursos socioambientais. Ambiente & Sociedade. 2006 Jan; 9(1):65-80.

7. Carvalho ICM. O ambiental como valor substantivo: uma reflexão sobre a identidade da educação ambiental. In: Sauvé, L. Orellana, I. Sato, M. Textos escolhidos em Educação Ambiental: de uma América à outra. Montreal: Publications ERE-UQAM; 2004. Tomo I, p. 85-90 [versão em português].

8. Guiddens A. Modernidade e identidade. Rio de Janeiro: Jorge Zahar; 2002.

9. Koerich MS, Backes DS, Drago LC, Backes MTS, Erdmann AL. The meaning of ecological care for students and health teachers: a qualitative estudy. Online Braz J Nurs 2010 [cited 2010 feb 11] 9(1): Available from: http://www.objnursing.uff.br/index.php/nursing/article/view/j.1676-285.2010.2781/622.

10. Baumman Z. Liquid modernity. Oxford: Polit Press; 2000.

 

 

Silviamar Camponogara - participó de la concepción del estudio, análisis de datos y revisión final del manuscrito. Graciele Erthal - participó de la concepción del estudio, colecta y análisis de datos y elaboración del manuscrito. Cibelle Mello Viero - participó de la concepción del estudio, colecta y análisis de datos y elaboración del manuscrito.Paola da Silva Diaz - participó de la concepción del estudio, colecta y análisis de datos y elaboración del manuscrito.Sabrina Gonçalves de Aguiar Soares - participó de la concepción del estudio, colecta y análisis de datos y elaboración del manuscrito.Roger Rodrigues Peres - participó de la concepción del estudio, colecta y análisis de datos y elaboración del manuscrito.

 

 

Recibido: 09/02/2012
Aprobado: 30/07/2012